Los higos, de piel suave, pulpa melosa y con el toque crujiente de sus semillas, son suculentos y muy nutritivos: proporcionan energía, minerales y fibra. Por ser una fruta tan dulce y jugosa puede parecer que el higo tiene muchas calorías, sin embargo, si se consume fresco su aporte calórico no es elevado.
Los higos combinan de manera excelente con setas como el shitake; hojas verdes como espinacas, rúcula, escarolas o berros; con endibias; con frutos secos; con ajo y cebolletas; con tofu; con panes y masas de cualquier tipo.